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Qué leer y qué no leer este verano?

Qué leer y qué no leer este verano?
Qué leer y qué no leer este verano?

Se vino el verano y mucha gente se pregunta que lectura llevarse a la playa. Les voy a dar una recomendación.


No lean libros de "entrepreneurship", "startups" o basicamente cualquier cosa que se recomiende en un podcast.


En el 99% es basura new age re-empaquetada.


Hay cosas que si recomiendo leer, primero cosas técnicas muy avanzadas respecto de aquello a lo que se dedican, y segundo literatura, es decir ficción.


Cualquier ficción medio lope, por más dragon meets vampire que sea, es mas valiosa que un libro para empredores.


Durante décadas, la literatura de autoayuda fue vista como un género menor. Libros simplistas, obviedades, promesas infladas y frases motivacionales recicladas. Leer autoayuda en público era casi un acto vergonzante: se escondía la tapa, se justificaba la compra, se aclaraba que era “por curiosidad”. El consenso cultural era bastante claro: era un producto de valor dudoso, un placebo emocional


Libros de "Tu Puedes", les decían.


Eso cambió en los últimos años, y no por una mejora del contenido, sino por una operación de marketing muy eficaz. El género fue reempaquetado y asociado al mundo del emprendedurismo, las startups y la narrativa del “alto rendimiento”.


Ya no se habla de “Tu Puedes”, sino de mindset, hábitos, liderazgo, growth, performance o pensamiento estratégico. El mensaje es el mismo, pero ahora viene acompañado de vocabulario empresarial, Silicon Valley y fotos de billionaire founders.

Este nuevo encuadre hizo que lo que antes se consideraba ingenuo o naïf pasara a ser percibido como aspiracional. El lector ya no es alguien perdido buscando consuelo, sino alguien “ambicioso”, “en proceso de crecimiento”, “en camino a construir algo”.


El cambio no fue conceptual sino estético. El contenido sigue siendo, en su enorme mayoría, una colección de obviedades, sabiduría popular y consejos imposibles de practicar.


Sin embargo, el rebranding funcionó. Especialmente entre lectores jóvenes, estos libros se consumen con un nivel de fe llamativo. Se citan como si fueran textos fundacionales, se los toma como guías morales y se les atribuye una profundidad que rara vez tienen.


La autoayuda versión startup no dejó de ser autoayuda. Solo cambió el envase. Y el envase, esta vez, es lo suficientemente cool como para que pocos se animen a decirlo en voz alta.


Y ya sé que a alguno que otro le sirve leer esto y que cada uno lea lo que quiera. Yo simplemente, no lo recomiendo.

 
 
 

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