Trabajar freelance para el exterior: Es en grone?
- B&P Consulting

- 12 mar
- 2 min de lectura

La situación es cada vez más común: alguien trabaja desde Argentina para una empresa extranjera, cobra en dólares, emite factura como monotributista o simplemente recibe transferencias, y en algún momento aparece un amigo abogado laboralista con cara de "che, ¿sabés que técnicamente te podrían considerar empleado en negro?"
La respuesta no es única. Depende mucho de cómo está estructurada esa relación, y vale la pena entender los distintos escenarios.
Caso 1: La empresa extranjera tiene una subsidiaria en Argentina
Acá sí hay algo concreto para analizar. Si la empresa tiene presencia legal en Argentina a través de una subsidiaria, una sucursal o cualquier entidad local, y vos estás cobrando desde la casa matriz en el exterior pero realizando tareas de manera continua y subordinada, existe una posibilidad real de que un juez laboral argentino entienda que hay una relación de dependencia encubierta.
La lógica es que la empresa tiene anclaje local, se beneficia de tu trabajo desde Argentina, y la estructura del pago a través del exterior podría interpretarse como una maniobra para eludir las obligaciones laborales que impone la ley argentina. No es un planteo descabellado y hay antecedentes en ese sentido.
Caso 2: La empresa es genuinamente extranjera y no tiene presencia en Argentina
Acá la cosa cambia bastante. Si la empresa es nativa de Estados Unidos, no tiene ninguna entidad legal en Argentina, y vos sos un contratista independiente que les presta servicios desde acá, el escenario es muy distinto.
Sí, es cierto que la ley laboral argentina tiene una visión amplia de lo que constituye una relación de dependencia. Y sí, en teoría podrías argumentar que sos empleado. Pero ¿a quién le reclamás? ¿Ante qué jurisdicción? ¿Cómo ejecutás una sentencia contra una empresa que no tiene activos ni presencia en el país? Son preguntas que no tienen una respuesta sencilla, y en la práctica hacen que ese tipo de reclamo sea extraordinariamente difícil de llevar adelante.
No es que el argumento legal sea inválido en abstracto. Es que en la práctica, ejecutarlo contra una empresa que no tiene ningún punto de contacto con el sistema legal argentino es otro problema completamente distinto.
Tenés una situación particular que te gustaría analizar? Comunicate con nosotros a traves de la web y ahí vemos cómo te podemos ayudar.







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