Irse a Europa a tocar en las calles. La cultura del Busking.


Irse a Europa a tocar en las calles. La cultura del Busking.

Qué argentino no estaba paseando por Europa y al ver un tipo tocando y cantando no penso "La verdad que si me vengo con la banda mi primo, nos llenamos de guita"?. Bueno, algunos efectivamente lo hacen.


Se conoce como busking a toda actuación o espectáculo callejero que pretende entretener de forma eventual a un un público pasajero. No siempre se recauda lo esperado. Muchas veces se está horas actuando por unos pocos centavos. Puede que el busking no suene una actividad muy glamorosa, una suerte de limpiavidrios glorificado, sin embargo, la cosa puede resultar bastante diferente si se piensa hacer esto en Europa.


En la mayoría de Europa, el busking es bien recibido, y suele estar acompañado de un público amable y atento en muchos casos, siendo que actuar o tocar un instrumento por un par de horas, permite luego tener el resto del día libre para conocer y recorrer cada ciudad.


En Europa en general, los permisos para hacer busking son un requisito obligatorio, sin embargo, dentro de cada país, la norma puede variar entre ciudad y ciudad. Está pautado desde los horarios habilitados para la performance, hasta zonas habilitadas y el uso de amplificadores, por ejemplo.


Si en alguna ciudad no hay clarificación alguna respecto a si se puede hacer busking o no, alcanza con comenzar a realizar la performance y ver que pasa. En caso de no estar permitido, en la mayoría de los casos aparecerá algún policía en cuestion de segundos indicando amablemente (o no) que no está permitido o que se necesita una licencia y ellos mismos pueden llegar a informar sobre el tema y otros requisitos (o golpearte).


Los permisos son otorgados por cada municipio, y pueden variar sus costos y tiempos de duración. En algunos sitios se obtiene de forma gratuita, mientras que en otros lados puede llegar a valer 35 EUR y solamente habilita a actuar unos pocos días.


Incluso en algunos lugares se puede solicitar el permiso vía email. Resulta fundamental llevar siempre con uno fotos tamaño carnet que serán requeridas para realizar el trámite, así se puede obtener la licencia lo más rápido posible.


Vamos a ver los casos puntuales de algunas ciudades. Dentro de Alemania, ciudades como Bonn, Munich y Nuremberg el permiso ronda entre los 10-12 EUR. En Austria, la mayoría de las ciudades solicitan un permiso y Particularmente en Viena, el permiso se obtiene vía email. En Bélgica, se requiere permiso siempre. Hay días que está prohibido hacer busking en ciertas ciudades, como en el caso de Bruselas, que no está permitido realizar la actividad los fines de semana. En Gran Bretaña, en general no se requiere de un permiso, salvo grandes ciudades turísticas como Londres. En general, la venta de CDs está prohibida, a menos que se posea una licencia de Street Traders, que cuesta una suma considerable de dinero.


En Italia varía según la región. Por ejemplo, para hacer busking en Florencia, el permiso se tramita vía email y cuesta alrededor de 50 EUR para actuar por una semana. Además, se requiere de un pasaporte y un permiso de residencia en caso de no pertenecer a la Unión Europea. En Suiza, el permiso es requerido solo en algunas ciudades.


Una particularidad que se debe tener en cuenta es el tema de la retribución. Con algo de talento, perseverancia y estar en la ciudad y hora adecuadas, un busker se puede hacer de un pequeño dinero como para pasar el día a día. Incluso algunos bares o confiterías ofrecen un sistema de trueque: Música a cambio de una cena o alcohol


Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay algunos países donde el uso de dinero en efectivo es prácticamente nulo. Tal es el caso de Suecia. Para esos casos esta bueno que el busker vaya preparado con codigos QR impresos bien grandes linkeados a alguna billetera virtual.


A su vez, los que van en formato de banda, rarísima vez recuperan el dinero invertido y los gastos. No importa lo que te digan.


En resumen, la experiencia del busking en Europa puede ser realmente una aventura, siempre y cuando se tengan todos los recaudos necesarios para evitar situaciones desafortunadas. El busking se trata de una experiencia de aprendizaje, adaptación y altibajos, puede que uno no se haga millonario a través de esta práctica, pero sí ganará en otros aspectos.


Y no se tolera el amateurismo. El nivel que las ciudadaes piden es alto. Si la banda de tu primo recien empieza, olvidate.

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